


Después de ser arrojado a una celda de la prisión, debes usar todo lo que esté a tu disposición para escapar. Teletransportadores, equipos antigravedad, desatascadores de inodoros... ¡Nada está fuera de los límites en tu intento de escapar! Pero ten cuidado, ya que un movimiento en falso o reflejos lentos podrían llevarte de vuelta a la celda.
Seleccionar















